¿Nos quieren por deber o por voluntad?

En la película XXY de Lucia Puenzo, Álvaro, solo, enfrente de una fogata, escucha como su padre se sienta a su lado y mientras se empina una botella de alcohol barato, le pregunta: ¿Te caigo bien? A lo que el hombre contesta: Eres mi hijo. Álvaro no satisfecho con la respuesta, insiste, si no fuera tu hijo: ¿Te caería bien? El padre pronuncia: Mas o menos.

¿Cómo tenemos la seguridad de que nuestros papas nos quieren por lo que somos y no por la obligación que sienten por habernos parido? ¿Cómo estar seguros que  de no ser sus hijos, les gustaría nuestra forma de pensar, de sentir, de actuar? Un día le pregunte a mi mamá que pensaría de mí si yo fuera la amiga de su hija, a lo que contesto: Pensaría que se te zafaron tres tornillos.

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